sábado, 19 de enero de 2013

VIERNES DE ANTICRISTOS

Como han cambiado los viernes joder. Ayer noche me apoltroné en el confortable salón de mi casa. Fuera hacía un viento desapacible y esa era la situación que buscaba. Quería una noche tranquila. Lié un cigarro de la risa y encendí la tv.
Me relajaba inoportunamente cuando del canal Cuatro surgió algo que cambió mi noche. Cuatro es la misma cadena que emitía Super Nanny ¿Lo recuerdan?; Padres rotos que no podían gobernar sus hogares. Llegaba la supernanny y en cuatro rápidos movimientos, dominaba el motín de los peligrosos niños. Vale, pero eso era supernanny, lo que vi ayer viernes fue mucho violento en todos los sentidos. Cuatro sigue con el tema de las guerras civiles familiares, de la doma de la progenie, aunque ahora han pasado a la caza mayor.

El programa que anoche se esparció por mi salón, lo hizo con esta propuesta:

El protagonista era un anticristo. Una criatura obtusa, surgida de alguna cavidad de la tierra, carente de toda sensibilidad, inteligencia o habilidad. El anticristo contaba con 20 años de tránsito por el mundo (dado su evidente retardo cerebral, sólo medianamente aprovechados en la búsqueda del mal) Y estaba afincado, creo, en La Cañada (Almería, southern Spain).
Pues bien, el anticristo había instaurado un sistema de terror en la casa de sus padres. Estos se veían permanentemente vejados por el hijo, que había convertido la existencia de esas pobres y débiles almas que le dieron la vida, en una constante sucesión de collejas, bofetones, gritos e  insultos. Obtenía a cambio un holgado, casi lujoso sustento: No le faltaba ni dinero, ni ropa, ni la comida que él eligiera casi a la carta. Los padres, en un alarde de pedagogía avanzada, le habían comprado un BMW....

En el calor de mi hogar, sentí lo que uno siente antes de soltarle un puño a alguien. Tenía temblores. Y de verdad deseaba mucho pegar a esa persona que estaba en la tv.

Surgía un nuevo enfrentamiento: El anticristo pegaba al padre porque éste no le daba pasta para pagar el seguro del BMW y para salir con los colegas. El padre sostenía su postura de no pagar pese a las collejas e insultos que esto le deparaba. La madre era interrogada por el prestigioso equipo de psicólogos del programa: "Y, ¿desde cuándo les da problemas Pedro José?. - Pues, eeem, más o menos desde que empezó a andar..."

El macarra cutre obligaba ya a su paciente padre a encajar algún que otro puñetazo. El programa seguía mostrándome cuán horrible era la vida de esta familia. Día a día, el anticristo les deseaba la muerte de viva voz, rompía paredes, muebles, ropas... Los padres tenían en casa a un cretino rural de primera magnitud....El violento retardado manifestaba entre espumarajos que  él "quería ser narcotraficante" y reaccionaba con violencia a las primeras amonestaciones del presentador-domador (un tipo enorme al que la dirección del programa debería permitir soltar las preceptivas ostias)

Así estaban las cosas y yo, indignadísimo, me despojé de la bata y me puse en pie frente a la tv.

El guión del programa mandó empezar -al fin- con la doma del cretino. Se conmina a éste a explicar sus razones. Él menciona entonces la existencia de una mujer de la que estuvo enamorado y a la que perdió por culpa de su madre. La cámara enfoca entonces a ésta que declara segura: "Esa niña te tenía con más cuennos que un saco caracoles". El anticristo se avalanza hacia la madre soltando de nuevo espumarajos, pero es retenido por el presentador-domador. El equipo de psicólogos no da crédito a la historia del anticristo enamorado. Dan más bien paso a una segunda fase de tratamiento. El anticristo se ve entonces zarandeado por distintos terapeutas que le dan el toque de gracia a su endeble estabilidad. Le presentan videos de los que él cree sus amigos. Videos en los que unánimemente estos cuentan cuán imbécil piensan que es. Esto, claro, rompe definitivamente la resistencia del botarate. Bueno, esto y las sustancias calmantes que deben administrarle por kilos en la bebida. Así, poco a poco, el anticristo se va convirtiendo en un dócil y amable joven que, en el fondo, ama y respeta a sus padres.

Yo paseaba por delante de la pantalla como un león enjaulado. No me importaban los evidentes signos de mejora del anticristo. No me los creía. Seguía con muchísimas ganas de atizarle, aunque la calma había vuelto a la tv. Todo parecía ya arreglado. El domador-presentador del programa se alejaba de la familia que se abrazaba entre si y le decía adiós. El anticristo había jurado comportarse bien. Deshecho en lágrimas, prometía solemnemente querer y respetar a sus padres, cortarse el pelo, dejar algunas de las drogas que consumía y buscarse un trabajo.

La desconfianza preside desde entonces mi hogar. Estoy seguro de que, tras la desaparición del presentador-domador del programa, los ojos del anticristo se han vuelto a poner rojos. Que de nuevo ríe diabólicamente entre nubes de azufre. Que esos pobres padres NO están a salvo.
Aún me estremezco al recordar como la valiente psicóloga del programa se encerraba con él en habitaciones para desarrollar sus impactantes terapias. Y lo hacia sin que al anticristo le hubieran puesto siquiera un bozal.... qué bravura la de la psicóloga....

Así de implicado en el tema me han dejado los cabrones de Cuatro. Estoy intranquilo por la seguridad de que aquello se ha cerrado en falso. Esta mañana aún estoy tenso. Creo que voy a esperar un tiempo y, crucifijo en mano,  pasarme por La Cañada (Almería, southern Spain) y comprobar in situ si el retardado anticristo sigue por allí.

viernes, 13 de enero de 2012

LO ESPAÑOL Y YO Autoanálisis del patriotismo: Bochorno, indignación y aceptación

Al marino español, cuando le dan de beber, o le han jodido o le van a joder
(Cita extraída de “Trafalgar” de A, Pérez Reverte)



Soy español desde pequeño. Es algo que no pude elegir. La primera toma de conciencia del asunto surgió de una conversación con mi padre. Todo resultaba un tanto confuso. De hecho, una de las conclusiones de aquella interesante conversación fue la de que Franco había sido el responsable de la expulsión de Napoleón de nuestras tierras, tras los terribles hechos del 2 de mayo en Madrid. Toda aquella algarabía de datos debió dar vueltas en mi cabeza generando un patriotismo surrealista del que todavía hoy no me he librado del todo.
Cuando era algo mayor, no sé, unos seis o siete años, empecé a viajar con mis padres al extranjero. El primer destino fue Londres y allí empezó a forjarse lo que ahora llamo el periodo del bochorno, en el que comprendía perfectamente cuán cutre era mi país. En esa primera salida al extranjero, hube de defender el honor patrio en su, digamos, mi primer encuentro internacional. Mis padres me dejaron unos días en casa de un amigo suyo de Londres. Ese amigo tenía un hijo de mi edad y ese hijo tenía su pandilla de suburbio londinense. Allí me vi obligado a sostener algunas disputas físicas de las que salí con desigual fortuna. Recuerdo pensar que, al menos, había demostrado gallardía en todas las peleas y me reencontré con mis padres después de haber arrancado a aquellos hijos de la gran bretaña la calificación positiva de “no pareces español” .
“No pareces español”, a mi aquello me parecía bien. Si ser español era algo vergonzoso, pues adelante ¿no? Empezaba a desligar mi persona de mi nacionalidad.

El índice del césped
Al viaje de Inglaterra le siguieron otros; Francia, Bélgica, Suiza… partir de esas experiencias comencé a sacar mis propias conclusiones. Al final todo lo reduje a una cosa: Al césped. Descubrí que todos los países que molaban más que España tenían muchísimo más césped por todos lados que nosotros. Yo venía de Madrid, donde algo de césped había, sí, pero siempre acompañado de los carteles de “prohibido pisar el césped”. Había muy poco y era malo, cutre, ralo…un césped de quiero y no puedo. Por el otro lado, en Londres o en París uno iba a cualquier parque y, además de estar lleno de enormes praderas de hierba verde, fresca, blanda y apetitosa, la gente, que iba siempre vestida de forma mucho más molona, lo pisaba, se tumbaba, se dormía y hasta hacía fiestas encima. Así elaboré algo que aún hoy sigo utilizando: El índice del césped: País rico e importante: mucho césped / País pobre e insignificante: poco césped.
Años después, cuando la que era mi ciudad, Madrid, empezó a llenarse de parques y de césped, pude ver como aquello coincidía con la primera etapa de desarrollo económico y social español tras la llegada de la última democracia, por lo que me pareció, y aún me parece, que el índice del césped es un magnífico indicador de estos temas.
Lo cierto es que mi me jodía que mi país fuera de los cutres. No se lo decía a nadie, pero me jodía. Era algo que todos los amiguetes sentíamos. Daba igual que en el colegio se nos hablara del descubrimiento de América, o del imperio europeo de Carlos I, o del Gran Capitán. ¿Quién demonios era esa gente? ¿Salían en alguna peli? –No, la respuesta era No. También había algunos abuelos venerables que querían contarnos cosas de Alí Bey, Don Blas de Lezo o del navegante Urdaneta, pero ninguno de esos, así nos parecía, podría sacar más rápido que Ringo Kidd. No, estimados lectores, la españolidad de aquél periodo del bochorno se ponía en liza en situaciones como Eurovisión o los mundiales de fútbol. Siempre dábamos una imagen lamentable. Los más avezados, los más modernos e internacionales de entre los españoles, escapaban de aquello declarándose desde el principio como una suerte de apátridas incapaces de apoyar a Micky (el hombre de goma), Mocedades, Peret o Remedios Amaya en sus desventuras eurovisivas. Pero qué cojones, tenían toda la razón, era obvio que molaban mil veces más los Beatles o los Rolling (sí, digo “los rolling” no “los stones”) o cualquier grupo que sonara a inglés.
¿Y con el fútbol? Uno se sentaba junto a sus padres a compartir –como buenos españoles- el bochorno de serlo. Los españoles siempre éramos bajitos, bastante chuscos y siempre perdíamos en todo. Yo llegué a pensar que existía una ley física que hacía que cuando un español competía con cualquier extranjero, el primero tendía a perder irremediablemente. Las cosas americanas, inglesas, alemanas o japonesas eran estupendas y el “made in spain” –maid in espain- era como la antesala de algo que iba a fallar.

55 días en Pekin
¿Qué más decir del “periodo del bochorno”? Sólo un detalle más estimado e internacional lector; una anécdota: ¿Recuerdan uds. la película “55 días en Pekín”? Aquella en la que una cruenta rebelión de los chinos asediaba a una poco numerosa colonia internacional en Pekín. Esa de Charlton Heston, Ava Gardner y David Niven…. Pues bien, en esa película, que situaba los hechos en el año 1900, se hablaba de las “potencias internacionales” –“potencia”, qué palabra- y salían desfilando los soldados de esas potencias, se escuchaban sus himnos nacionales y se veían sus banderas. Mi sorpresa llegó cuando entre esas “potencias” aparecía España. Sí, salían soldaditos desfilando y la banderita, como los demás, como Alemania, Inglaterra, Estados Unidos…Yo quedé conmocionado ¿se habrían equivocado?. La película iba avanzando y llegaba una escena en la que los embajadores de las “potencias” se reunían para debatir sobre el incierto futuro de sus legaciones. Y allí apareció un señor con buen aspecto, canas y barbas blancas, bien vestido, que decía algo así como: “España no se rendirá jamás”… Algo dentro mío sintió un calor especial: ¿toda la gente del mundo que viera esa película, iba a oír a aquél español tan digno, elegante y valiente? Qué maravilla…qué gozo íntimo (porque la cosa era tan estúpida que cualquiera lo comentaba luego en el cole)
Años después me enteré por mi padre que la inclusión de esas referencias a lo español por parte de los productores de “55 Días en Pekín” , probablemente se debieran al hecho de que la película se había rodado íntregramente en Las Rozas (Madrid). Aquí mi padre me compensó lo de Franco y Napoleón.

El periodo de la indignación
Así salí de la infancia. Tras atravesar el despiadado desierto del periodo del bochorno. Llegado a la juventud, muchos de mis amigos comenzaron a hacer viajes de estudios. Sobretodo al Reino Unido y a EE.UU. De allí volvían contando historias terribles: -No saben qué es España. Le pregunté a mi profesor y me dijo que España debía estar al sur de Méjico…Qué rabia me causaba aquello. Otro amigo llegado de EE.UU me contó que su familia de acogida le preguntaba si en España teníamos electricidad en las casas y coches y ese tipo de dádivas del desarrollo…más y más dolor. El periodo del bochorno había terminado. Llegaba el periodo de la indignación, la era de la ira. ¿Cómo un puto profesor de colegio yankee de mierda –al que cabría suponerle una formación de cierto nivel- no sabe que quién pagó el viaje del descubrimiento de América de Cristóbal Colón, de Christopher Columbus, fue la jodida Corona de Castilla? ¡Joder!
Esa primera juventud coincidió con la entrada de España en la Comunidad Europea. Una magnífica oportunidad para ver en todos los medios informativos a nuestros representantes pasear el palmito español por ahí. Se había terminado la exclusividad internacionalista de eurovisión y los mundiales. Ahora había también banderitas y españoles en salas de conferencias y palacios. Les dejaban sentarse con todos los demás. Por supuesto que seguíamos siendo bajitos y seguía ahí, siempre pendiente, el tema de Gibraltar.
En esta etapa de la indignación yo comencé también a hacer mis primeros viajes internacionales sin la tutela de mis padres. En todas las relaciones que establecía con extranjeros, éstas empezaban con el típico “where do you come from?”
-From Spain, España, contestaba siempre levantando el mentón cuanto podía.
Solía llevarme como respuesta esa aseveración que ya me empezaba a dar un poco por el culo “Ah, pues no pareces español”. Me dolía España.

Los locos 80 y el gen maléfico
La juventud iba pasando y mi cultura –poca o mucha- iba creciendo. Me interesaba particularmente la historia y empecé a darme cuenta de ciertas cosas. Desde luego España había tenido un papel muy importante en la historia, aunque de eso hacía muchísimo tiempo y no parecía que ahora se acordara nadie, ni que nos fuera demasiado bien. Resultaba obvio que este país había tenido muy mala suerte con sus gobernantes desde hacía unos cuantos siglos. Pero habían llegado los locos ochenta y empezaban a pasar algunas cosillas; Un tal Garci ganó un oscar de Hollywood por una película que yo no vi hasta muchos años después. Nuestra selección nacional de baloncesto hizo una auténtica machada en las olimpiadas de Los Angeles. El golfista Severiano Ballesteros también ganaba cosas y decían que los ingleses le apreciaban mucho. En los foros económicos se comentaba el milagro español, la modernización de los pobres españoles…¿Estaban cambiando las cosas? Parecía que en cierto modo sí, la verdad es que no demasiado: El tufo aún se mantenía.

Reparé entonces en otra cuestión. Desde los medios de información me llegaban noticias sobre los países de Hispanoamérica. Todo les iba aún peor que a nosotros. Me llegué a plantear si existía un gen maléfico en todo lo hispano. Algo que les habíamos dejado a los pobres argentinos, mejicanos, chilenos…desde luego no se merecían eso. Me planteaba porqué las antiguas colonias inglesas funcionaban tan bien (EE.UU; Canadá, Australia, Nueva Zelanda…) y los países que habían tenido algo que ver con nosotros iban tan mal. Así empecé a investigar y llegué al fondo de la cuestión: La famosa Leyenda Negra Española:

Desde la destrucción de nuestro imperio y el posterior relevo en la supremacía mundial por parte de franceses y sobre todo anglosajones con su último y poderoso tentáculo jolibudiense, toda la historia había sido meticulosamente tamizada para borrar cualquier vestigio positivo, no sólo de España o lo español, sino de cualquier país latinoamericano. Se ocuparon de minimizar detalladamente cualquier logro realizado por personas de apellido español y de maximizar cualquier estupidez con tal de que la hubiera hecho alguien llamado, digamos, Mortimer. Cuando los países latinoamericanos fueron logrando su independencia, heredaron los problemas existentes con ingleses, franceses y norteamericanos. Pasando ellos a pelear por su cuenta contra esos monstruos crecientemente poderosos y, como nosotros antes, perdiendo de forma habitual contra ellos.
Comencé a sentirme muy cercano a todos estos países, a darme cuenta de lo parecidos que éramos y a disfrutar con la enorme cantidad de cosas interesantes –al menos, igual de interesantes que las que ofrecía el mundo anglosajón- que nos ofrecían.


El periodo de aceptación
Actualmente estoy en la época de la aceptación, de la tranquilidad y la placidez. Afortunadamente dejé atrás la estúpida autoinculpación que sé que he compartido con muchos integrantes de mi generación (algunos, me consta, aún la sufren) Ahora reclamo el orgullo que nos habían quitado. -“África empieza en los Pirineos” A. Dumas dixit- . Igualmente reclamo el derecho a sentirme orgulloso de ser español sin tener que acercarme a los patriotas chuscos y traicioneros de toda la vida y sin españoladas vacías, ni panderetas chirriantes. Yo soy español de Unamuno, de Sorolla, de Arturo Barea, de Ramón y Cajal y de Benito Pérez Galdos. Soy español de la II república, de Blasco Ibáñez, del valiente Blas de Lezo, del fabuloso navegante Urdaneta o del científico Malaspina. Soy español como antes lo fue mi padre. Como antes lo fue mi madre y como lo son una gran parte de mis amigos. Soy español porque nací aquí y sé como van las cosas en este sitio –como antes lo supieron todos los personajes que he mencionado, víctima de la admiración-.
Hablo una lengua cojonuda que compartimos, no sé exactamente, ¿cuatrocientos millones de personas? He aprendido a cantar rock en español porque los argentinos me han enseñado a hacerlo. Mi biblioteca está petada de autores americanos que escriben en castellano. Adoro las rancheras, las milongas, y su puta madre. No me cae bien el gobierno yankee. Preferiría mil veces estar aliado con sudamérica que con la ultra civilizada Unión Europea que nos está inflando con sus reglas absurdas que parecen querernos convertir a todos en imbéciles. Todo eso.

Ya me siento tranquilo. En mis viajes por el extranjero me conduzco con toda la elegancia que puedo y exhibo una cierta bizarría. Ahora ya me puedo concentrar adecuadamente en las cuestiones que verdaderamente hacen de mi un verdadero español: Eurovisión y los Mundiales del fútbol.

“El ideal de todo español es llevar en el bolsillo una carta foral con un solo artículo: Este español está autorizado para hacer lo que le dé la gana” Angel Ganivet

miércoles, 9 de marzo de 2011

SOMOS CONSCIENTES DE QUE NO ES PRECISAMENTE RABIOSA ACTUALIDAD PERO,

SIN NOTICIAS DE ISLANDIA: Por favos, distribuirlo a todos vuestros contactos. Que se sepa. Nosotros tenenmos el poder. Si alguien cree que no hay censura en la actualidad, que me diga si así como se ha sabido todo lo que pasa en Egipto, porque los periódicos no han dicho nada de nada sobre lo que pasa en Islandia : En Islandia, el pueblo ha hecho dimitir a un gobierno al completo, se nacionalizaron los principales bancos, se decidió no pagar la deuda que estos han creado con Gran Bretaña y Holanda a causa de su mala política financiera y se acaba de crear una asamblea popular para reescribir su constitución. Y todo ello de forma pacífica. Toda una revolución contra el poder que nos ha conducido hasta la crisis actual. He aquí, por qué no se han dado a conocer hechos durante dos años : ¿Qué pasaría si el resto de ciudadanos europeos tomaran ejemplo? Esta es, brevemente, la historia de los hechos: 2008. Se nacionaliza el principal banco del país. La moneda se desploma, la bolsa suspende su actividad. El país está en bancarrota. 2009. Las protestas ciudadanas frente al parlamento logran que se convoquen elecciones anticipadas y provocan la dimisión del Primer Ministro, y de todo su gobierno en bloque. Continúa la pésima situación económica del país. Mediante una ley se propone la devolución de la deuda a GB y Holanda mediante el pago de 3.500 millones de euros, suma que pagarán todos las familias islandesas mensualmente durante los próximos 15 años al 5,5% de interés. 2010. La gente se vuelve a echar a la calle y solicita someter la ley a referéndum. En enero de 2010 el Presidente, se niega a ratificarla y anuncia que habrá consulta popular. En marzo se celebra el referéndum y el NO al pago de la deuda arrasa con un 93% de los votos. A todo esto, el gobierno ha iniciado una investigación para dirimir jurídicamente las responsabilidades de la crisis. Comienzan las detenciones de varios banqueros y altos ejecutivos. La Interpol dicta una orden, y todos los banqueros implicados, abandonan el país. En este contexto de crisis, se elige una asamblea para redactar una nueva constitución que recoja las lecciones aprendidas de la crisis y que sustituya a la actual, una copia de la constitución danesa. Para ello, se recurre directamente al pueblo soberano. Se eligen 25 ciudadanos sin filiación política de los 522 que se han presentado a las candidaturas, para lo cual sólo era necesario ser mayor de edad y tener el apoyo de 30 personas. La asamblea constitucional comenzará su trabajo en febrero de 2011 y presentará un proyecto de carta magna a partir de las recomendaciones consensuadas en distintas asambleas que se celebrarán por todo el país. Deberá ser aprobada por el actual Parlamento y por el que se constituya tras las próximas elecciones legislativas. Esta es la breve historia de la Revolución Islandesa: dimisión de todo un gobierno en bloque, nacionalización de la banca, referéndum para que el pueblo decida sobre las decisiones económicas trascendentales, encarcelación de responsables de la crisis y reescritura de la constitución por los ciudadanos. ¿Se nos ha hablado de esto en los medios de comunicación europeos? ¿Se ha comentado en las tertulias políticas radiofónicas? ¿Se han visto imágenes de los hechos por la TV? Claro que no. El pueblo islandés ha sabido dar una lección a toda Europa, plantándole cara al sistema y dando una lección de democracia al resto del mundo.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

la gallina de rambla o pollo bravo de gata


La Gallina de Rambla o Pollo bravo de Gata es un animal mitológico y real al mismo tiempo.
Su fiereza, conocida de veras sólo por algunos estudiosos, no conoce límite alguno cuando el animal se siente provocado.
Sus extraños poderes, que le permiten desplazamientos de ida y vuelta inmediatos de hasta 50 metros, la hacen verdaderamente peligrosa en los días de sol (en los que su susceptibilidad aumenta por la claridad del ambiente y el calor).
No es por tanto recomendable mirarlas a los ojos o cantar mientras se fuma dentro del amplio campo de acción de uno de estos temibles ejemplares de la costa oriental de Andalucía.
Cuenta la leyenda que una Gallina de Rambla vació las cuencas de los ojos de un recaudador de impuestos del Rey Fernando VII que se encontraba "a salvo de mosquete" (una distancia calculada, según la potencia de los mosquetones al uso en la época, en unos 150 metros)
La Gallina de Rambla es un animal excepcionalmente longevo para su ritmo cardíaco (de 500 a 527 latidos por minuto, aunque algunos ejemplares machos de menor tamaño han llegado a registrar hasta 700), un ritmo que, nuevamente según los expertos, tiene mucho que ver con sus imprevisibles y violentas reacciones.
Los ejemplares de esta peligrosa subespecie se nutren de los mismos alimentos que las gallinas convencionales con una única excepción: También comen carne de gallina convencional.
Siempre según los zoólogos más prestigiosos (C. Mervin, A. Peruggini y O. Remstein), su espíritu montaraz les lleva a colocarse en la cúspide de la pirámide de los depredadores de la zona. Caballos, lobos, jabalíes, todos ellos han caido bajo la fiereza de los ataques de esta especie única en el mundo.

martes, 31 de agosto de 2010

la rata


Un equipo experimental preparó durante meses un compuesto para potenciar la inteligencia humana. Cuando lo tuvieron listo decidieron probarlo primero en una rata de laboratorio.

El roedor chilló al notar la desmesurada aguja –como una auténtica espada- clavarse en su lomo de pelo gris y despeinado por la humedad. Sus ojos se hincharon y su corazón pareció reventar. El cerebro de la rata avanzó en segundos el equivalente a millones de años de evolución y eso le dolió tanto, que un humano hubiera muerto mil veces durante ese mismo proceso.

Pero la rata aguantó.

Una vez que se recuperó de las tremendas heridas sufridas durante el experimento –ante el asombro de los alegres científicos, el pequeño cerebro del animal había duplicado su tamaño y sobresalía del destrozado cráneo- la rata se escapó.

Inmediatamente, buscó la reconfortante penumbra de una alcantarilla y allí, tranquila tras la trepidante huida, se dio cuenta de que había pensado. Recordó, también entendía ahora qué era un recuerdo, lo fácil que le había resultado entender cómo se abría la puerta de la celdilla. Ahora ya entendía el dolor... eso no era nada bueno. Y por fin, agotada, se durmió dentro de una caja de cartón.

Despertó sobresaltada al escuchar voces familiares. Unas cuantas ratas callejeras se le habían acercado curiosas y asustadas a la vez. Le parecieron repulsivas y olían mal... tan mal como ella misma. Sin embargo, había algo en aquél grupo que le parecía agradable de observar. Era muy curioso porque reconocía su inteligencia. Su forma de hacer las cosas era tan parecida a la suya que eso le hacía reír y rió


Así obraron los dioses con nosotros. Inyectándole inteligencia a un miserable animal de laboratorio, dándole la llave de una puerta que ningún animal debe abrir si no quiere sufrir.

miércoles, 21 de julio de 2010

Pagafantas en tv



Estimados lectores: Acaban de emitir la película "Pagafantas" en la tv. Ya la había visto una vez, pero ésta última me ha hecho más gracia aún. Ojalá se hicieran más películas así de inteligentes con más frecuencia. Olé por todos los que participan y gracias a Gorka Ochoa y Borja Cobeaga por tirarse el rollo con la última portada en papel del Pesca & Blues

Un verdadero himno para España


¿Recuerdan uds, estimados lectores, cuando hace unos cuantos meses se promovió un concurso para dotar de letra al himno español?. Nos salvamos por muy poco, pero por muy poco, de aceptar oficialmente una letra chusca y grotesca, obra de un señor tan bienintencionado como falto de talento. La verdad es que entonces se trató de solventar un problema, el del himno español, generado tanto por su falta de letra como, la verdad, su poco agraciada melodía. Parece haber amplio acuerdo al respecto; Existe un problema con el himno de España.

Y en realidad la solución está ahí desde 1902. Fecha en la que el Maestro Antonio Alvarez Alonso escribió el pasodoble "Suspiros de España", que, sin duda alguna, debería ser el himno de nuestro país. Por lo visto, las diferentes letras de la canción no se escribieron hasta 1938 (plena guerra civil, un buen momento para plantearse qué era lo español ¿no?). Existen dos versiones de letra. Las dos están bien, pero yo apostaría por la primera, porque la veo más poética. (Me flipa lo de fundir cuatro rayitos de sol)


Versión 1
Quiso Dios, con su poder
fundir cuatro rayitos de sol
y hacer con ellos una mujer.
Y al cumplir su voluntad
en un jardín de España nací
como la flor en el rosal.
Tierra gloriosa de mi querer
tierra bendita de perfume y pasión
España en toda flor a tus pies
suspira un corazón.
Ay de mi pena mortal
porqué me alejo España de ti
porqué me arrancan de mi rosal.
Quiero yo volver a ser
la luz de aquel rayito de sol
hecho mujer
por voluntad de Dios.
Ay, madre mía
ay, quién pudiera
ser luz del día
y al rayar la amanecida
sobre España renacer.
Mis pensamientos
han revestido
el firmamento
de besos míos
y sobre España
como gotas de rocío
[ los ] dejo caer.
En mi corazón
España te miro
y el eco llevará de mi canción
a España en un suspiro.



Y aquí va la segunda, que parece representar los sentimientos de muchos españoles que tuvieron que marcharse de este país en uno de sus periodos decididamente más feos.



Versión 2
Siento en mí triste emoción.
Me voy sufriendo lejos de ti
y se desgarra mi corazón.
Nunca el sol me alegrará.
En el vergel de España, mi amor,
como una flor siempre estará.
Dentro del alma te llevaré,
cuna de gloria, valentía y blasón.
España, ya nunca más te he de ver.
De pena suspira mi corazón.
Si con el viento llega a tus pies
este lamento de mi amargo dolor,
España, devuelvelo con amor,
España de mi querer.
Siento en mí triste emoción.
Me voy sufriendo lejos de ti
y se desgarra mi corazón.
Nunca el sol me alumbrará.
Ya nunca más tu suelo veré,
lejos de tí, de pena moriré.
España mía, ya no te miro.
Tú eres mi guía.
Por ti brotan mis suspiros,
tú eres toda mi alegría.
De noche y día yo no te olvido.
Ay, quien pudiera,
ay quien volviera.
Qué no daría
por mirarme, patria mía,
en tu cielo azul.
En mi soledad
suspiro por ti.
España, sin ti me muero.
España, sol y lucero.
Muy dentro de mí
te llevo escondida.
Quisiera la mar inmensa atravesar,
España, flor de mi vida.



Y ahora, estimados lectores, echando mano de sus recientes experiencias futboleras, hagan uds el favor de imaginar un estadio cantando esto. A ver si mola o no mola pero bastante más que el chunda-chunda habitual.